La voz de la enfermera sacó de su ensimismamiento al doctor Pepe Martínez:
-Doctor,su amigo Pedro está aquí.
-Eh...ah,sí,hágalo pasar.Gracias,Rigoberta.
Al poco tiempo se abrió la puerta,y en el umbral apareció Pedro,su amigo de la infancia.Sin embargo,pensó Pepe,se le veía muy desmejorado,con unas ojeras enormes que resaltaban su extrema delgadez,más acentuada que de costumbre por unos pantalones de pitillo negros y una camiseta fucsia de lycra.
En cuanto cruzó el umbral,empezó a gritar como una loca (como de costumbre):
-¡Pepee!¿Qué tal guapo?¡Ay,de verdad!Pero mira que te he dicho de veces que hagas algo con esta consulta,no tiene ningún tipo de vida,de estilo,de glamour...en fin.Bueno,dime,¿qué tal todo?Ya sabes,la familia,la casa,los niños,Anita...tan divina como siempre,supongo,¿me equivoco?
Pedro esbozó una sonrisa de ternura,pues ya estaba acostumbrado al carácter de Pedro.Sabía que a mucha gente le irritaba,pero a él,en cambio siempre le había caído bien,desde que se conocieron en el jardín de infancia.
Y era una amistad que había sobrevivido a muchas cosas,entre ellas a las malas lenguas,que siempre se habían dedicado a buscar carnaza donde no la había.
-¡Pepe!¿Hola?¿Me estás escuchando o es que te has quedado pa'allá de tanto escuchar problemas de los locos que vienen a verte?
-Perdona,es que hoy tengo la cabeza en otra parte.Todo bien,como siempre,sabes que mi vida no es tan...agitada,como la tuya.
-¡Uuuuuuh!Y no tienes idea de cómo de agitada está últimamente.Agitada la vida,agitada la cama,agitada mi...
-¡Bueno,bueno,bueno!Ya sabes que nunca he querido saber "tanto" detalle...
-Siempre serás un soso patológico.
-Y dime,¿qué te trae por aquí?No sueles venir a verme a la consulta.
-Ya...es que estoy un poco depre,y venía a que me recetaras el Prozac,que me ha dicho mi peluquera que es mano de santo para estas cosas.
-Pero a ver,Pedro,entiende que no te voy a dar el Prozac como tu camello te da el popper.Tengo que basarme en razones médicas,y sinceramente,creo que ni siquiera va a ser necesario,te veo como siempre,si acaso un poco más delgado todavía.
-¡Gracias,salado!Pues lo cierto es que no,Pepito.Mi vida es un drama,llevo un mes horrible,¡imagínate!Me ha dejado Joaquín,estoy harto de mi jefe,y esto de la crisis me tiene aterrado.
-Vaya,no sabía lo de Joaquín...¿cuánto tiempo llevábais juntos?
-Dos semanas.
-...
-Pero de verdad que lo necesito,Pepe...por favor.
-A ver Pedro,escúchame,porque esto que te voy a decir es algo que debería salir en las noticias.Resulta que,en esta sociedad en que vivimos,la gente ha perdido la capacidad de aguantar el dolor.Y no me refiero al dolor físico,sino al dolor emocional,a la inercia de la rutina diaria.Todo el mundo tiene que ser feliz,y tiene que serlo ahora.
Pero se equivocan.En la vida,se pasa por momentos buenos y malos.Hay,igualmente,días mejores y días peores,y así es como debe ser,pues para poder apreciar lo bueno hay que conocer lo malo.
Por eso,no voy a recetarte el Prozac,pues te conozco,y sé que no lo necesitas.Sin embargo,no te vendría mal un helado de chocolate.
-Ya...bueno,¿entonces vas a recetármelo o no?
-...