Los asidu@s a este blog saben que su actividad aumenta exponencialmente en época de exámenes,a pesar de que debería ocurrir lo contrario.Como esa época ya se acerca,pues se me ha ocurrido recuperar el "formato fábula" que empleé allá por junio,un poco por sacar el blog de la monotonía del "formato diario personal".
"Las últimas hojas del otoño se mecían mientras Unam paseaba despreocupadamente por el lejano reino de Burbujas Rosas.Era un lugar tranquilo y apacible,donde nunca pasaba nada extravagante o divertido.
Sin embargo,aquel otoño anunciaba la proximidad del momento en que Unam tendría que tomar una decisión,la cual marcaría el resto de su vida: antes del verano,tendría que escoger una profesión,y empezar a trabajar en ella para labrarse un futuro digno.
Cuando ese momento llegó,Unam había decidido que sería pastelero,como su madre.Estuvo dudando durante mucho tiempo,pues también le gustaba amasar pan,pero claro,ya sabía algo de pasteles,pues su madre era pastelera,y él llevaba desde niño ayudándola en la pastelería de Burbujas Rosas.Además,no estaba seguro de cómo se ganaría la vida en una profesión desconocida para él.
Así,se fue a la Real Escuela de Repostería a aprender el oficio de pastelero.Allí tomó como referencia a su madre,e intentaba hacer los pasteles como ella,con la misma masa,y siguiendo las mismas recetas.Sin embargo,los pasteles no le salían igual,le quedaban sosos y sin gracia.
En la escuela conoció a mucha gente,y un día cambió su referente por el de una amiga de la infancia,con un talento innato para fabricar deliciosos bizcochos.De modo que comenzó a cocinar como ella,e intentaba imitar su talento a base de tesón y esfuerzo.
Aunque no se le daba mal,Unam no tenía tanta facilidad como su amiga,y sus bizcochos siempre se quemaban,o peor,ni siquiera se levantaban,pues intentaba mantener un ritmo que no era el suyo.
Descorazonado,no sabía qué camino seguir,qué referente tomar.Cambió de escuela,marchándose al reino vecino,Nubes Grises.Allí conoció a mucha gente,pero entre ellos destacaba un nuevo amigo,el cual horneaba unas tartaletas de fresa realmente exquisitas,diferentes a todo lo que había probado.
Decidió tomarlo como su nuevo ejemplo,pero a la hora de la verdad,no sabía dónde encontrar las fresas adecuadas,ni cómo reconocerlas...y si ni siquiera podía encontrar fresas,¿cómo iba a hornear esas tartaletas?
Unam pasó varios días hundido,replanteándose su vida,qué iba a hacer con ella...¿y si comenzaba a amasar pan?Pero claro,a pesar de todo,ya había aprendido mucho sobre repostería como para arrojar todo por la borda ahora...
De repente,Unam se dio cuenta de algo que había estado oculto a sus ojos:en todo el tiempo que había estado estudiando,siempre se había fijado en otros para avanzar en su camino,nunca se había parado a pensar que él no era como los demás,ni mejor,ni peor,simplemente diferente,con unas circunstancias y objetivos distintos.
A partir de entonces,Unam comenzó a realizar sus propios dulces,aprendiendo a recorrer un camino nuevo,el suyo,no uno recorrido previamente por otra persona.
No sabía dónde le llevaría ese sendero,pues lo estaba dibujando con sus pasos,pero sí tenía una certeza,la de que sería más feliz,pues no tendría que responder a unas expectativas que no coincidían con las de la pesona más importante en ese aspecto de su vida,que no era otra que él mismo."
Bueeeno,me ha quedado flojita la fábula,pero tiene su moraleja y todo,¿qué más se puede pedir? XD
Besos